La identificación y la evaluación de la Superdotación IX

Algunos niños pierden el interés en el test porque las primeras preguntas del examinador tienen un nivel muy bajo. A estos niños se les debe explicar que estas pruebas han sido diseñadas para niños de diferentes edades así que el nivel de dificultad irá poco a poco en aumento.

Evaluación Superdotación

Para el examinado es importante hallar lo que se denomina la zona de acoplamiento máximo. Según Vygotsky (1978), lo ideal para los examinadores es encontrar el nivel en el cual el niño supera algunas preguntas pero no pasa a otras, el punto de acoplamiento. Esto también se hacía en el antiguo test de Stanford-Binet que publicaron Terman y Merrill en 1973.

Algunos alumnos superdotados dan excelentes respuestas que no están contempladas en el manual del test. Los creadores de estos test siempre se muestran muy interesados en conocer estas respuestas inusuales y con frecuencia dan crédito para permitir las mismas. Los niños superdotados, especialmente los niños con doble excepcionalidad, y muy especialmente los creativos divergentes, generalmente entienden lo que se espera de ellos en cada ejercicio o pregunta, sin embargo muchas veces fallan en las preguntas fáciles y responden bien las difíciles.

Quienes trabajan con alumnos superdotados deben tratar de probar los límites de las capacidades del niño, y seguir ofreciendo cuestiones más allá del punto de interrupción estandarizado. Algunos niños superdotados consiguen responder bien todas las preguntas de un bloque del test, aunque sobrepasando el tiempo límite de la prueba. Los niños con una velocidad de procesamiento lenta, sienten una sensación de alivio si se les permite terminar preguntas más allá del tiempo asignado. Algunos de los alumnos son expertos en leer las expresiones faciales y buscar pistas en la expresión del examinador. Algunos evaluadores más de una vez han comentado; «este niño está leyendo mi mente».

Otros alumnos se toman mucho tiempo a la hora de responder, por lo que el examinador no siempre está seguro si seguir adelante o no. Puede ser útil apartar la mirada del niño, fingiendo estar interesado en una lectura y decirle; «Hazme saber cuándo tienes la respuesta». El elemento más valioso en la evaluación individual es el tiempo. Los alumnos superdotados no van a revelar la plenitud de sus conocimientos si se sienten presionados. Ellos darán un mínimo de respuestas erróneas, incluso deliberadamente, si tienen la sensación de que el examinador quiere terminar la prueba. Los evaluadores pueden dar a los niños superdotados el regalo del tiempo. Pueden administrar subpruebas suplementarias para calcular las puntuaciones compuestas expandidas.

Algunos niños superdotados se niegan a adivinar, por lo que sólo responderán cuando estén seguros de un resultado correcto. Durante el tiempo previo a la realización del test, el examinador debe explicarle al niño que algunas preguntas serán para alumnos mayores y por lo tanto se presupone que él no va a saber todas las respuestas.

(Texto aceptado y adaptado para su publicación el día 2 de Junio 2017 del original de Linda Silverman: “Assesment of Giftedness”)

 

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