La identificación y la evaluación de la superdotación IV

anterior       siguiente

La evaluación

La evaluación es una parte esencial del proceso para decidir si se debe acelerar el proceso escolar de un niño o no. ¿Es este alumno un buen candidato para una entrada precoz en la escuela? ¿Lo es para acelerar un grado en primaria? Las decisiones para colocar un alumno en un determinado grado a menudo vienen determinadas por pruebas de medida del C.I. y el rendimiento académico del niño.

Diversos autores como Feldhusen recomiendan que los niños, a los que se les aconseja la aceleración escolar, tengan un C.I. al menos de 125 (percentil 95) y que puedan demostrar «niveles de habilidad académica» por encima de la nota deseada.

A día de hoy esto no se está realizando así y en realidad  sólo son admitidos para promoción a grado superior los alumnos altamente dotados (percentil 99). Muchos son admitidos para promocionar en una materia específica, como por ejemplo en matemáticas.

Los alumnos  que más necesitan una evaluación  son los que llamamos  «superdotados ocultos o invisibles». Los superdotados son un tipo de  excepcionalidad que bien camuflada puede llegar a ser  indistinguible para los demás. Dentro de los  «invisibles» se  incluyen a las niñas, los niños de raza negra, los nacidos en segundo lugar, los de zonas rurales, los de familias pobres, los inmigrantes, los introvertidos, los estudiantes visuo-espaciales, los de bajo rendimiento, los que no son de género identificado y los de doble excepcionalidad. Para identificarlos se debe hacer una test personal porque el talento oculto se revela a través de la evaluación individual.

Una vez un psicólogo escolar tuvo la oportunidad de estudiar niños que vivían en bajas condiciones socioeconómicas. Rita Dickinson (1970), psicóloga escolar en las escuelas públicas de Denver, descubrió que había un reparto equitativo de  superdotados independientemente del nivel socioeconómico.

La mitad de los niños evaluados como superdotados a través de pruebas individualizadas de C.I. son alumnos con bajo rendimiento académico. Por cada niño considerado como notablemente dotado hay al menos otro niño dotado sin descubrir. Como señala la Dra. Silverman, esta es la historia no contada sobre los buenos resultados obtenidos con niños, provenientes de familias con escasos recursos socioeconómicos, durante el período de pruebas rutinarias de C.I. realizadas en diferentes centros escolares.talento

En el informe Marland (1972) el gobierno de los EE.UU reconoció por primera vez la superdotación infantil. En este informe se declara que para la identificación de los dotados se requieren medidas objetivas administradas por profesionales cualificados. Como resultado de esta publicación, las escuelas públicas contrataron psicólogos escolares para realizar las pruebas individuales de C.I. y de esta manera poder  detectar a los niños superdotados.  Pero los tiempos han cambiado y los valores también. Y actualmente la oportunidad para que los niños superdotados puedan ser detectados y evaluados en las escuelas ha desaparecido.

En muchos estados en Estados unidos, actualmente, se requieren múltiples criterios de admisión a los programas para alumnos con AACC, sólo 13 estados en Estados Unidos mencionan las puntuaciones del C.I. como unos de los indicadores aceptados (NAGC, 2015). Los servicios de psicología escolar están disminuyendo en las escuelas públicas, hecho que creo también está ocurriendo en España.

Una evaluación integral, realizada por profesionales que entiendan la superdotación, puede proporcionar una enorme cantidad de información útil. Las pruebas pueden guiar; a la correcta elección del grado académico, al encuentro de verdaderos compañeros, al acceso a becas y  a hacer realidad las aspiraciones del alumno.

 

Facebook Twitter Linkedin

    Sobre Fundación Privada JBerche

    Community Manager, Wrapped in a World of Words
    Entrada publicada en Artículos, Reflexiones y etiquetada , , , , , . Enlace permanente.

    Dejar un comentario